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Reconstitución, paso a paso

Un péptido liofilizado llega como un pequeño disco o una película de polvo blanco en el fondo de un vial sellado. Disolverlo es sencillo, pero algunos detalles marcan la diferencia entre una reconstitución limpia y una solución parcialmente degradada.

Empiece por dejar que el vial alcance la temperatura ambiente antes de abrirlo. La condensación que se forma sobre el polvo frío introduce agua de forma descontrolada, y la humedad es lo que acorta la vida útil de un producto liofilizado. Limpie con una toallita con alcohol el tapón del vial de péptido y el del agua bacteriostática, y deje que se sequen.

Extraiga el volumen de agua bacteriostática que indique su protocolo de laboratorio y dirija el chorro contra la pared interior del vial, no directamente sobre el polvo. El péptido debería disolverse por sí solo en uno o dos minutos; si hace falta, gire el vial con suavidad. No lo agite: la agitación rompe enlaces peptídicos y produce la ligera turbidez que indica una solución parcialmente desnaturalizada.

Rotule el vial con la fecha de reconstitución y vuelva a guardarlo en el refrigerador. El certificado de análisis de ese lote indica durante cuánto tiempo la solución se mantiene dentro de especificación; esa cifra, y no una regla general, es la que debe seguir.

Solo para uso en investigación. No para uso humano ni veterinario.

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